Cada día afrontamos nuevos retos pero como diría Machado «Se hace camino al andar»

Que ni la duda o el miedo te detengan,

que tu mente vuele ágil como el águila,

pendiendo de la cuerda del rápel

mientras respiras libertad.

Te deslizas como la corriente del río

que se adapta al camino,

Compartes los tesoros conseguidos

siguiendo las «Estelas en la mar»… … …

viernes, 22 de mayo de 2015

Un Gigante con pies de barro




Recientemente diversos medios se han hecho eco del final de un programa televisivo porque se considera gran noticia. Se trata  del programa en español, emitido desde Miami por el canal UNIVISION, conocido como Sábado Gigante,  una mezcla  de Benny Hill, Sábado Noche en vivo y El Precio Justo, que finalizará el próximo septiembre y cuya muerte desde mi punto de vista  estaba más que anunciada.

Aprovechando que las noches de sábado los latinoamericanos las pasan en familia, este programa pudo introducirse en todos los hogares con gran facilidad y de esta forma su audiencia superó los dos millones solo en EEUU.  Por  todo ello se le atribuye el mérito de  haber servido de nexo de unión y procurado divertimento a toda una comunidad latina; pero en sus cincuenta y tres años de vida, las cosas han cambiado mucho y las audiencias que antes lo toleraban porque al menos era en un idioma que entendían, superaron barreras y afortunadamente ahora son mucho más exigentes y críticas.

Durante un tiempo fue altamente rentable. En un artículo publicado en El País el 28 de abril por Verónica Calderón,  La fuerza latina de Sábado gigante. El programa más longevo en la historia de la televisión según los récord Guinness se despide  tras 53 años de transmisión”, se afirma que  se transmite  en 13 países de América Latina,  y cuenta con tal cantidad de anunciantes que se producen distintas versiones para los mercados más grandes.  Este artículo dedica grandes elogios al programa al que califica de “Gigante de los ratings” y le atribuye,  desde mi punto de vista de forma totalmente distorsionada e inmerecida,  haber contribuido a la creación del imaginario colectivo de toda una comunidad Latina .  Asegura que “El programa ha tenido por invitados a George W. Bush y Barack Obama y hasta ha sido parodiado por Saturday Night Live, el alma máter de la comedia estadounidense: una auténtica graduación para quien busque considerarse un icono pop norteamericano”.

Este espacio, aunque diseñado para procurar entretenimiento, en ocasiones ha divulgado entrevistas realizadas por su presentador, Mario Kreutzberger, a George W. Bush y a Barack Obama en momentos de elecciones presidenciales, con el objetivo de captar el voto de los cerca de siete millones de latinos;  o incluso ha entrevistado a Michel Obama en una escuela secundaria de Maryland, en el contexto de una campaña sobre becas en febrero de 2015; pero es totalmente falso que hayan sido invitados a visitar el plato y que acudieran al mismo.

 El programa fue enfocado en general, para que los latinos se vieran representados en él, y vaya que si lo fueron,  pero de formas altamente denigrantes.


La cosificación de la mujer en el programa no solo afectaba a las concursantes de “Miss Colita” (Miss Trasero), sino también a mujeres de cualquier edad, escogidas entre el público, a las que el presentador agarraba por la muñeca, el codo o la cintura y dedicaba los comentarios inapropiados acostumbrados.


La Cuatro dientes”, un personaje habitual en los sketches, resulta patética en el intento de representar a una mujer entre salvaje y primitiva, tanto si entra en escena repartiendo entre el público los plátanos que lleva en una cesta; o cuando recibe una supuesta herencia de un pariente de África que le es entregada por un hombre llegado de ese continente, que apenas cubre su cuerpo con un trozo de tela que simula una piel de guepardo y luce un pelo despeinado sujeto por un gran hueso. 
 
Los niños, que también están presentes; en general son espontáneos, inteligentes y resultan encantadores y si son de corta edad más, pero ¡qué pena cuando deben hacer preguntas a actores o actrices del propio programa!.  Se han aprendido un guion que no entienden y que correspondería  a cualquier adulto. Evidentemente no es un programa infantil.

 Me ha llamado la atención tristemente una parte del programa cuyo objetivo es realizar diagnósticos de paternidad de personas que previamente lo han solicitado. Es lamentable cómo se explota el sufrimiento de quienes han accedido a realizarse la prueba de ADN;  cómo se potencia la incertidumbre y se recrea en la ansiedad que experimentan estas personas delante del público,  mientras esperan  que un individuo con bata blanca (quizás para dar imagen de cientificidad) lea en alto y para todos los presentes, el resultado del análisis. Además de ser humillante  para quienes no ven confirmadas sus sospechas, resulta vergonzoso constatar cómo se juega con los sentimientos de los más débiles. He sentido una inmensa sensación de rechazo viéndoles llorar, moqueando sin un pañuelo con el que limpiarse, indefensos ante unas cámaras despiadadas de las que no pueden escapar.
 
Medios como Univisión no han contribuido a la difusión de los aspectos positivos que las diferentes culturas latinoamericanas podían aportar, aunque eran muchos, no era ese su objetivo, por el contrario, sobre unos esquemas simplistas, sesgados y faltos de rigor, basados en tópicos y estereotipos que convenían socialmente en ese momento, han tratado de construir un común denominador en el que incluir a cuantos hablasen el mismo idioma independientemente de su origen; no nos sorprenda que también catalanes, andaluces, madrileños, etc. estemos bajo esos parámetros teniendo en cuenta que a una gran mayoría de estadounidenses España les suena a Méjico y a su gastronomía.



Al contrario de lo que se ha llegado a afirmar  “La fuerza de Sábado Gigante creció con el poder de la comunidad latina ”  (El Pais, 28 de Abril), la fuerza de Sábado Gigante creció con el poder de determinados medios de comunicación, para canalizar el potencial de la comunidad latina en su beneficio. Y es precisamente el poder de la comunidad que se ha gestado al margen del programa y se ha liberado del mismo,  quien ha acabado con  él.  Afortunadamente  en el imaginario colectivo de los cerca de siete millones de latinos no han cuajado los prejuicios raciales y eslóganes, que Sábado gigante trató de perpetuar, por el contrario, tiene otros contenidos y son rechazadas las actitudes racistas, machistas y prepotentes, que han caracterizado los guiones que a los diferentes actores del reparto ha tocado representar, entre los que Mario Kreutzberger (Don Francisco) es uno más. 

De acuerdo con Aura Bogado (The Guardian, 20 de abril), “Los latinos superaron el racismo y la misoginia de Sábado Gigante mucho antes de que este acabe”, “…Sábado Gigante unió a los latinos a través de continentes y generaciones, pero su misoginia y racismo se convirtieron en sus señas de identidad y  tanto Sábado Gigante como su presentador simbolizan algunos de los peores supuestos de la cultura latina, por lo que ambos debieron haber sido rechazados hace tiempo…”. Comparto su opinión y desde mi punto de vista, creo que es mejor pasar página e incidir en otras señas de identidad más positivas que quedaron escritas para la historia, con la seguridad de que a éstas seguirán otras en el futuro.

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